jueves, 13 de febrero de 2014

¿Y cuándo viene Cupido?

Hay ciertas fechas en el año que no logro comprender, en general las que tienen que ver con una obligación sentimental. Navidad es una de ellas, que a mi particularmente me pone muy triste por no disponer de una familia tradicional que llene la casa de alegría y amor (en serio, la navidad la inventó Coca Cola también?) 

La segunda que se escapa de mi entendimiento es San Valentín. Encerrar el amor en una casilla del calendario es despojarlo de toda su espontaneidad, es asfixiarlo...¿Hay que demostrar en un día en concreto lo que no se demostró en un año?

Yo sólo recuerdo un San Valentín, el 14 de febrero de 1999. Estaba en Venecia, un lugar romántico en sí mismo. Pero no lo recuerdo porque haya "celebrado" esta fecha, sino porque caí de casualidad como mochilera con otras dos amigas, a ver su famoso carnaval. Jamás olvidaré aquel día. Y no hubo flores, ni bombones, más bien un frío incontrolable que se me colaba en lo huesos por la humedad y el cual sufrí hasta las lágrimas. Pero el ambiente era maravilloso y pude disfrutarlo plenamente a pesar de estar sin pareja...Sólo me acuerdo de la fecha porque fue ese fin de semana de carnaval.

"San Valentín" no es el 14 de febrero, es más bien los 364 días restantes. San Valentín es tener una conversación así:
- "Cómo estás?"
-"Pfff, agotadísima, he tenido un día de perros"

Y que el resultado sea llegar a casa, que tu pareja te abra la puerta con una copa de vino rosado fresco (mi favorito) y te lleve hacia un santuario con un baño de espuma iluminado por velas que hasta hace horas solo era tu insípido cuarto de baño. Mientras te relajas de tu día de perros, notas el precioso detalle de que tu música favorita está sonando y ves el altavoz del ipod en full swing dándote una serenata. Salir renovada para encontrarte la cena preparada también a la luz de las velas es amor, es el cuidado que el otro percibió que necesitabas y quiso que tuvieras. Todo en una noche de mayo, después de un día agotador en el último trabajo de hostelería que tuve.

San Valentín es que un día cualquiera de julio te estés sintiendo ridícula por ir con los ojos vendados por las calles del centro. Para que de pronto los abras y te encuentres en unos baños árabes prácticamente a solas con tu pareja, (que se lo tenía bien guardado). Y sin más motivo que disfrutar de cómo sonríes cuando te das cuenta de la treta...

San Valentín es el marido que preocupado porque ve a su mujer triste después de una experiencia traumática, la acompaña a clases de yoga. Ella nunca había hecho yoga, simplemente se lo recomendaron. Pero a él ni se le hubiera cruzado por la cabeza probarlo. Claro, antes de esto. Ahora ni se lo plantea: dos veces por semana hace la clase junto a ella, coleccionando risas y anécdotas de lo que les va pasando por ser tan novatos. Estos son unos derrochones, celebran San Valentín como mínimo un par de veces a la semana!!

Tengo una pareja de amigos que sufre una grave condición de sanvalentinitis. Para ellos todos los meses son febrero y todos los días 14. El amor que se profesan se respira en el orgullo con el que hablan el uno del otro, la manera en que se miran, los viajes que planean, el apoyo de los proyectos individuales de cada uno...Si es que hasta juegan en pareja!! Esta gente son un equipo.. y creo que son demasiado impacientes para que les digan en qué día exactamente pueden demostrarse el amor que se tienen. Entonces, dejando convenciones de lado, lo practican todos los días. Y el 14 de febrero hacen una fiesta para todos sus amigos, si igual, para ellos san valentín es todos los días.

¿De qué sirve un ramo de rosas y bombones, si al día siguiente volverá la apatía? Las expectativas son tan grandes que la gente se estresa pensando de antemano si tiene que regalar algo, y de ser así ¿qué regalar? ¿qué es apropiado? Toda la energía se consume en la planificación de algo en lo que se ha puesto demasiado empeño, pero que en muchas ocasiones, no obtiene el resultado que se esperaba. Por lo cual, el desenlace es una frustración doble: el que regala no se siente reconocido y el que recibe siente que su pareja no tiene idea de cómo funcionan sus gustos. Eso es entrar con buen pie, eh!

Mi pregunta es ¿por qué nos sometemos a esto? Cuando es tan fácil hacerle saber a la persona que queremos lo que sentimos con un breve mensaje de texto o una inesperada llamada telefónica, cuando alcanza con sorprenderlo/a a la salida del trabajo o estudios, cuando basta un desayuno en la cama ese día en que el otro está con gripe...Esos actos de amor cotidianos son los que tienen valor, los que nos hacen estar en sintonía con nuestra pareja, son los que construyen cimientos fuertes para cualquier tormenta que pueda llegar a venir en un futuro. Las flores y bombones del 14 de febrero serían el equivalente a paredes de papel, bonitas pero inútiles ante las grandes dificultades.

No estoy en contra de celebrar el amor, simplemente me parece mezquino establecer un día para ese fin. Todos los días son buenos, todos los días pueden ser San Valentín y muchos lo son, por eso cuando llega el 14 de febrero parece que esperamos como mínimo fuegos artificiales...

Así que, celebra hoy San Valentín. Y mañana, y pasado. Celébralo cada vez que sientas que quieres hacerle saber a la persona que está a tu lado lo importante que es en tu vida (y por si no te diste cuenta, los regalos no son necesarios).

5 comentarios:

  1. Siempre pensé que el tamaño o valor económico del regalo es directamente proporcional al engaño cometido. Estoy contigo, hermanita. El amor es tan lindo e inmenso que hay que profesarlo y practicarlo todos los días del año. Pobre de aquellos que esperan a este día para decirle a su pareja "te quiero", porque ¿qué hacen el resto del año? Por cierto, te quiero li'l sis!!! Y no porque sea el 14 de febrero, sino porque si. Besitos!!

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  2. Obviamente me había olvidado que Venecia fue ese día!! Gracias, inventadora de recuerdos!! Feliz día de algo!!

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    1. No me los inventooo!!! Tengo pruebas!! Deberías agradecer mi memoria prodigiosa...

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  3. Muy interesante los ejemplos que pones de "San Valentín es...", porque el amor, pienso, encuentra uno de sus más fuertes canales de expresión en otra palabra que empieza por "a", la palabra "AYUDA". Amor, efectivamente Lorena, es darte cuenta de que tu pareja vuelve a casa rendida y hacer algo por levantarla; amor es un padre enseñando a su hijo a atarse los cordones.

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    1. Gracias David, es sólo mi reflexión de cómo yo lo veo...Me da pena cuando veo parejas en las que el amor se demuestra constantemente y al llegar estas fechas parece que se olvidan, porque esperan algo más...

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