Acabo de leer un texto de
un gran cineasta argentino, que sabe plasmar como pocos lo más intrínseco de
nuestra idiosincrasia en sus películas. En una parte decía que los argentinos
estamos perdiendo el orgullo de ser argentinos. Y me hizo reflexionar.
¿Es cierto? ¿Estamos
perdiendo el orgullo de ser argentinos? ¿O estamos perdiendo el orgullo por lo
que vemos que sucede en nuestro país? ¿Es lo mismo?
Creo que una de los rasgos
definitorios de cualquiera de nosotros es nuestro orgullo por nuestro lugar de
nacimiento. Sí, aunque nos quejemos constantemente de la realidad que nos toca
vivir. No es lo que decimos con palabras, sino nuestros actos lo que demuestran
ese orgullo. No importa si nos vamos o nos quedamos, estemos donde estemos, nos
comportamos como argentinos que somos, mantenemos esos rasgos que tanto nos
identifican. Aunque sea en el fondo y no lo veamos, seguimos estando
orgullosos…
Es un poco lo que pasa con
un familiar o un amigo al que queremos mucho. De repente, va y se manda una
cagada. Y nos avergüenza…Pero como lo seguimos queriendo y nos identificamos
con él, lo sentimos en cierta forma como una extensión nuestra, queremos
defenderlo, o justificarlo, o simplemente desear que rectifique y no vuelva a
cometer el mismo error…
Hace mucho que me vengo
debatiendo sobre el “odio” entre compatriotas del que todo el mundo habla. Cada
vez que vuelvo, veo a mi país más dividido, el diálogo entre diferentes
posturas casi inexistente, la gente prefiere callarse por miedo a tener una
bronca con alguien que piensa distinto. Y el prejuicio…nos estamos llenando de
prejuicios! “Con ese mejor ni sacar el tema, porque es un fanático”, “con aquel
no vale la pena intentarlo porque tiene el cerebro lavado”. Y así un infinito
etcétera muy repetitivo.
Los prejuicios llevan al
insulto, al desprecio del otro, cuyo único delito ha sido pensar distinto que
nosotros. Esto sucede de los dos lados. Nos apresuramos a juzgar, ahora más que
nunca, a cada persona por su orientación política. Yo también he caído en ese
juego…
Si sos “K”, sos un
fanático con el cerebro lavado que se niega a ver la realidad y que seguramente
está recibiendo alguna dádiva del gobierno. Si sos “antiK”, sos un oligarca
golpista vendepatria que está a favor de los milicos, se va de vacaciones a
Miami y está en contra de los derechos sociales para los más desfavorecidos.
Como pasa con todos los prejuicios, esto no necesariamente se cumple en todos
los casos. Pero elegimos tener colocado ese filtro a través del cual vemos al
otro.
¿Pero es eso lo que nos
define como argentinos? ¿Si somos “K” o “antiK”? ¿Cómo llegamos a reducirnos a
algo tan efímero como un partido político? La realidad, nos guste más o nos
guste menos, es que los gobiernos cambian, pero el pueblo sigue estando,
sobrevive a los gobiernos…¿Somos capaces de ver un poco más allá?
¿Qué nos une entonces?
Creo que precisamente el ser argentinos. Independientemente de la ideología
política de cada uno, todos queremos ver mejor a nuestro país. Algunos piensan
que está bien así, otros que está peor que nunca. Pero de ambos lados el
objetivo es el mismo, porque a nuestra manera, amamos a nuestro país (aunque lo
neguemos, aunque despotriquemos contra él o sus gobiernos de turno; aunque
defendamos medidas de dudoso interés democrático).
No esperemos más entonces
para empezar a escucharnos. Escucharnos DE VERDAD. Porque los dirigentes de
ahora se irán, vendrán otros, pero nosotros seguiremos conviviendo y
conllevando NUESTRA realidad. Todos tenemos derecho a pensar de alguna manera
sin que nos tilden con adjetivos peyorativos. Al fin y al cabo, los mejores logros se
consiguen en consenso, no intentando imponernos unos a los otros. La “mayoría”
somos todos.
Sé que no arrojo luz nueva
sobre el asunto, es simplemente una reflexión. Puede que peque de ingenua, pero me da mucha pena vernos enfrentados ¿Y si nos proponemos acercarnos
al otro? ¿Y si a la primera no sale, nos lo proponemos otra vez? Hagámoslo por
nosotros, por nadie más, la única camiseta es la argentina. No nos convirtamos
en nuestro propio enemigo…
"Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera" Martín Fierro
"Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera" Martín Fierro